Información/Normas de convivencia

     La inscripción en el Colegio Diocesano “Cardenal Cisneros” supone la aceptación de su modelo educativo y de sus normas de convivencia y comportamiento. Este compromiso vale tanto para horas lectivas como para aquellas otras en que se ofrecen actividades o servicios que caen fuera del horario escolar. Al Consejo de Tutores y al Consejo de Convivencia le compete la reglamentación y valoración de la convivencia.
    La exigencia básica para la buena convivencia es el respeto: a los formadores, profesores, tutores, compañeros y demás personas que prestan servicios en la casa. Semejante respeto ha de tenerse también con el mobiliario, dependencias y materiales del colegio. Si se da el caso, el causante abonará los desperfectos producidos, cuya autoría y proporción ya habrán valorado y confirmado el profesor o el tutor correspondiente.
     Pautas de primer rango son, también, la colaboración y la obediencia en todas aquellas acciones e indicaciones que se presenten a los alumnos. Así, los alumnos han de esforzarse en ir desarrollando hábitos imprescindibles como la puntualidad, la responsabilidad, el estudio, el espíritu de servicio, la sinceridad... En esta misma línea, es obligada la existencia a todos los actos organizados con ocasión de celebraciones, fiestas, competiciones deportivas u otros acontecimientos.

     La forma de vestir, el aseo personal, los modales y el vocabulario deben reflejar, en todo momento, un sentido educado de la convivencia, así como la pertenencia a un centro serio. Las indicaciones de los educadores disipará las posibles dudas al respecto.

     Durante el horario escolar, los alumnos han de estar dentro del Colegio. Podrán salir siempre que los padres lo autoricen por escrito o hablando con los profesores-tutores. Cualquier permiso para no asistir a clase durante varios días le corresponde otorgarlo al Director, quien ponderará las razones del caso con el alumno y con su familia.

     En el Colegio los alumnos no deben tener “walkmans”, teléfonos móviles, juguetes electrónicos, consolas o aparatos similares. Tampoco libros o revistas inadecuadas a la formación humana y religiosa. Igualmente, no está permitido fumar ni tener tabaco, ni bebidas alcohólicas. Mucho menos, drogas o cualquier tipo de sustancias alucinógenas. Cualquiera de estas infracciones se considera graves y muy graves para todos los alumnos del Centro
     La asistencia y la puntualidad a las clases han de observarse con máxima exigencia.Las faltas cometidas llevarán consigo las sanciones que el Consejo Escolar ha aprobado al respecto: desde la expulsión de un día a casa hasta la pérdida de la evaluación en aquellas asignaturas en que más ha fallado. En caso de enfermedad o causa de ausencia mayor, los padres deben comunicarlo y enviar al tutor el justificante propio. El Consejo de Tutores determinará el ausencia mayor, los padres deben comunicarlo y enviar al tutor el justificante propio. El Consejo de Tutores determinará el valor de las justificaciones.

     Los alumnos que no participen en los viajes organizados, en las convivencias y excursiones de libre elección, tienen la completa obligación de seguir asistiendo a las clases según el horario pleno y normal establecido al efecto.

     Aquellos alumnos que cometan faltas graves debido a su comportamiento, a su palabras, a su actitud o a su indisciplina, y que, de forma sistemática, ignoren o no reaccionen positivamente a las advertencias o correcciones justas, recibirán la sanción reglamentaria. El tutor, la Jefatura de Estudios o el Director tratarán, inmediatamente, con los padres el asunto. Su reiteración o la manifesta actitud de no corregirse serán motivo de apertura de expediente disciplinario, según lo establecido por el Consejo Escolar
           
     En la convivencia diaria, así como para las relaciones académicas, conviene que exista una comunicación constante y fluida de los padres o tutores legales de los alumnos con el Colegio. La frecuencia de este contacto favorece tanto el progreso escolar normalizado como la solución de aquellos conflictos que puedan frenar el desarrollo personal de cada estudiante. En este sentido, importa mucho que los padres asistan a las reuniones, a los encuentros y a las celebraciones colegiales; que participen en las acciones propias de la familia: APA, Consejo Escolar, Escuela de Padres y convocatorias similares. Del mismo modo, interesa que mantengan contacto frecuente con los tutores de sus hijos, tanto más si media alguna difilcutad.