Historia del Colegio Diocesano Cardenal Cisneros

Allá por 1965, en medio de campos de cultivo y de algún que otro olivo, junto a la N-II, a su paso por Guadalajara, en la zona de Cuatro Caminos, aparecía un edificio que se convirtió en el Seminario Menor y en el Colegio Diocesano. Fue inaugurado por D. Laureano Castán Lacoma, obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara en aquella época. Desde aquellos años no se ha dejado de impartir clases. En sus aulas han pasado alumnos de toda la provincia y de provincias limítrofes.



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